La historia de Apple silicon: la nueva era del Mac entra por la puerta grande.

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Apple presentó ayer su chip M1, y unos MacBook Air, MacBook Pro y Mac mini que lo llevan. Se abre una nueva etapa para el Mac, que da fin a años de calor, errores y problemas con Intel.

Se anunció en junio, en la WWDC. Y ayer se hizo realidad desde el Apple Park: los Mac se despiden definitivamente de Intel para empezar a integrar procesadores ARM propios de Apple. El primero de ellos es el chip M1. Y lo integran un nuevo MacBook Air, el MacBook Pro de 13” y el Mac mini que cumplen, entre muchas dudas, mi sueño recurrente de los últimos años. Un Mac con Apple silicon.

Los nuevos ordenadores de Apple ya se pueden reservar y empezarán a llegar a nuestras manos la semana que viene, enmarcados dentro del periodo de transición a los chips Apple silicon que durará dos años. Esta es la historia de un movimiento lógico y esperado por parte de los californianos. 

Una Apple agotada por Intel 

Cuando en 2005 Steve Jobs se subió al escenario para hablar sobre la transición de PowerPC a Intel era todo un salto adelante. Más potencia, mejores gráficos, menos calor y menos consumo energético que los chips IBM que usaban hasta el momento, que suponía la posibilidad de crear productos aún más únicos: portátiles ultradelgados, los iMac de aluminio y más. Esos mismos denominadores y ventajas son los que nos llevan ahora a Apple silicon.

Lo que en ese momento Steve no se imaginaba era el quebradero de cabeza que en estos últimos 5 años ha supuesto para Apple trabajar de la mano de Intel. Al contrario que con el iPad o el iPhone, los ingenieros han tenido que pensar más en qué pasos iba a dar Intel con sus chips para después adaptar el Mac a eso – no a la inversa. ¿Apple dependiendo de otras empresas? Negativo. Esto sumado a los problemas que Intel está teniendo para reducir su tecnología, estancada en 10nm desde hace un par de generaciones, todo parecen problemas. 

¿El resultado de estos años? Renovaciones mínimas de los Mac, poca innovación comparando con los iPhone o los iPad, problemas de rendimiento y disipación del calor, gráficas casi de juguete en los modelos más básicos, baterías que se drenan a la mínima que se les exige más de la cuenta y mil cosas más. El Mac sigue siendo fantástico, yo no lo cambiaría por nada – pero tengo que reconocer que especialmente estas últimas generaciones han sido un desastre. Y eso a Apple, como es evidente, no le hace ninguna gracia. 

Quería un iPad Pro pero he acabado con un MacBook Air: mi flujo de trabajo tiene la culpa
MacBook Air con Intel – Dani González

Chip M1, un A14 Bionic versión “Pro” 

¿Y cuál es la salvación? Pues está claro: Apple silicon. La compañía es un líder absoluto en chips de silicio, como contaba hace unos días en mi invitación al podcast El Mac de Javi – el nuevo A14 Bionic del iPhone 12 ha sido el primer chip de 5nm en llegar al mercado con el consecuente beneficio en rendimiento y eficiencia que eso supone. Con el buen trabajo que han hecho especialmente estos últimos años en el iPad y el iPhone, el salto de sus propios chips tenía que llegar al Mac. 

El primero en llegar es el Apple M1: un A14 Bionic súper-vitaminado con 8 núcleos de CPU, 8 de GPU, 16 núcleos de Neural Engine (para aprendizaje automático e inteligencia artificial), y otros componentes integrados de Apple como el Secure Enclave o el ISP personalizado. Además, el procesador incluye la RAM integrada para una mayor eficiencia. 

Chip M1 en el Apple Event – Apple 2020

Ahora los Mac se parecen más a un iPad con macOS Big Sur (que se podrá instalar desde mañana) y formato ordenador. En teoría son infinitamente más potentes (hasta 6 veces más en el Mac mini) tanto en procesamiento como en gráficos, consumen menos energía (dándole 10 horas más de batería al MacBook Pro) y no necesitan disipación activa de calor (si, ¡el MacBook Air ya no tiene ventilador!). Sobre el papel es perfecto, y viniendo de Apple me lo creo. Pero, ¿por qué tanto bombo a este tema entonces entonces? Bueno, hacer una transición no es un camino de rosas. 

El mayor reto: la compatibilidad de las apps con ARM 

Muchos fabricantes han apostado por la arquitectura ARM, que se caracteriza por leer muchas líneas de código más sencillas en vez de las estructuras complejas del código x86. Es la eterna promesa de la informática personal. De hecho, Microsoft lleva ya dados unos cuantos tiros en falso con este tema: Surface RT y el más reciente Surface Pro X son buenos ejemplos. En ambos casos te encontrabas un ordenador muy potente, pero inservible: casi ninguna app funcionaba y si lo hacía eran versiones de 32 bits sin actualizar. 

El peligro del ARM es ese: que las apps no funcionan porque no están adaptadas. Apple está poniendo esmero en que los desarrolladores creen sus versiones Universal 2, un soporte único para los Mac con Intel y Apple silicon, de manera que no haya problemas de compatibilidad. Este es el motivo por el que se anunció en la WWDC y ha existido un kit para desarrollo. Para aquellos que no lo hagan, Apple ofrece Rosetta 2: un traductor de código automático para ejecutar cualquier app en el Mac. Ah, y las apps del iPhone y el iPad también van a funcionar: ¿hola a Pixelmator Photo en el Mac? 

MacBook Pro Touch ID
Photoshop para Apple silicon – Apple 2020

Apple tiene más apoyo de los desarrolladores que ninguna otra empresa. En gran parte, su ecosistema se ha creado gracias a ellos. Es un win-win: Apple pone infraestructura y los desarrolladores apps, al mismo tiempo que ambos ganan dinero. Aún falta probarlo, pero me atrevería a decir que, desde la misma semana que viene, la experiencia de usar un Mac con Apple silicon no va a tener ninguna complicación que no tuviese otro Mac antes.

La tasa Intel y la lista de deseos… 

El futuro de la informática personal ya ha arrancado, ahora le queda evolucionar. Todos los fabricantes llevan años soñando con la transición a ARM, y Apple va a acelerar la industria. De aquí a nada tendremos el mercado plagado de equipos ARM, y aunque Apple no haya sido la primera, si ha sido la que lo ha hecho bien y con posibilidades de futuro. 

MacBook Pro
Fotografía con el MacBook Pro 13″ con Apple silicon – Apple

Y ahora vamos a hacer la lista de deseos. Si comparamos los precios, un Mac con el nuevo chip M1 es en torno 200€ más barato que su equivalente con Intel Core i7. Si, Apple silicon también va de ahorro de costes de fabricación y, por tanto, de venta. Y eso da lugar a dos cosas: los precios del Mac bajarán en los próximos años, o podrán llevar más y mejor innovación al mismo precio. ¿Mi apuesta? La segunda opción. 2021 va a ser movidito para el Mac: rediseño del iMac, rediseño de los MacBook Pro, ¿quizá un nuevo Mac Pro? Y lo que nos queda. 

“One more thing” decía la invitación. Y vaya “One more thing”. Contemplad y disfrutad de este momento, el futuro ya está aquí. 

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