Fibit Sense: un reloj que cuida tu salud bajo suscripción y que quiere parecerse al Apple Watch

La compañía también ha anunciado Versa 3 e Inspire 2: un smartwatch y pulsera de actividad más económicos y con la mayoría de funciones de salud incluidas.

Fitbit ha formado parte de mi vida durante muchos muchos años. Prácticamente la totalidad de mi adolescencia la he vivido con un monitor de la compañía en la muñeca, y he visto avanzar su tecnología desde un sencillo cuenta pasos, la inclusión del sensor PurePulse (ritmo cardíaco) y las fases del sueño, hasta los Minutos en Zona Activa que se lanzaron el pasado marzo junto al Charge 4. Mientras tanto, Apple hacía de las suyas: poniendo el Apple Watch a años luz de la competencia en casi todos los aspectos y especialmente en la salud, donde el detector de caídas o el sensor ECG han sido muy importantes. 

Hace unos minutos los americanos han enseñado sus nuevos relojes y pulseras de este otoño, que incluye su nuevo smartwatch top orientado en la salud: Fitbit Sense. Es básicamente un Apple Watch, con un diseño propio de Fitbit, nuevos sensores y – lo que más me atormenta – una suscripción accesoria bajo pago mensual para poder ver contextualizada toda la información que es capaz de recoger. 

Fitbit Sense | Foto: Fitbit Prensa

Fitbit Sense: monitor de salud, deporte, smartwatch… ¡un completo! 

Desde sus principios, Fitbit se ha centrado en los monitores de actividad con el objetivo de mejorar la salud de quien los lleva. Paralelamente, se han tenido que sumar a la corriente de los smartwatch que surgían en el mercado allá por el 2015 y competir contra el reloj más vendido del mundo: el Apple Watch. 

Fitbit Sense pretende posicionarse como un smartwatch premium por 330€ incluyendo más opciones de salud entre las que destacan tres: el sensor de actividad electrodermal (EDA) capaz de medir la sudoración de la piel para detectar signos de estrés, y ofrece una puntuación de nivel de estrés entre 0 y 100; un mejorado sensor PulsePulse 24/7 de ritmo cardíaco que, junto a los anillos de acero inoxidable del reloj, es capaz de tomar electrocardiogramas (EGC) fácilmente y detectar enfermedades como la fibrilación auricular y de avisarnos si nuestro ritmo cardíaco está demasiado alto o bajo. Así como el sensor de temperatura de la piel capaz de detectar signos de fiebre, muy útil en tiempos de COVID-19. Pero ojo, algunas de estas funciones, como el sensor de EGC, necesitan de certificaciones locales que Fitbit no tiene: eso significa que algunas funciones no estarán disponibles en países como España y se quedarán, de momento, en EE.UU. 

El nuevo sensor PurePulse avanzado | Foto: Fitbit Prensa

Al mismo tiempo, el Fitbit Sense tiene todo lo que conocemos (y amamos) de Fitbit: datos de actividad de todo el día, incluidos los nuevos Minutos de Zona Activa, SmartTrack con mucho modos de entrenamiento personalizados, análisis del sueño con fases y recomendaciones, resistencia al agua de 50M y GPS integrado con mapa de intensidad, esta última función estrenada en el Charge 4 permite conocer nuestro esfuerzo en cada parte del recorrido realizado. 

Y sin olvidar que es un smartwatch: por lo que recibimos notificaciones de las aplicaciones de nuestro móvil o podemos descargar música para escucharla sin conexión (solo para Deezer) o controlar el Spotify de nuestro móvil. Y la mayor novedad: ¡lleva un altavoz integrado! Ahora se pueden atender llamadas fácilmente desde el reloj y obtener respuestas de los asistentes de voz integrados: Alexa o Google Assistant, a elección del consumidor 😉 Todo esto se empaca en un diseño cuadrado, de líneas redondeadas, fabricado en acero inoxidable en negro o dorado, con una gran pantalla AMOLED siempre encendida y 6 días de batería

Entrenamiento con Fitbit Sense | Foto: Fitbit Prensa

Versa 3 e Inspire 2: dos relojes baratos con la mirada puesta en el deporte 

Desde su lanzamiento en 2018, Versa ha sido la familia de producto de Fitbit que más rápido ha evolucionado y que más se ha vendido: smartwatches baratos y con buenas prestaciones siempre suena bien. Hemos ido a casi 2 modelos por año, algunos rebajando el precio (y las prestaciones, claro), y otros incluyendo novedades muy interesantes como Alexa en el Versa 2 el año pasado. 

El nuevo Versa 3 se puede ver como una ligera mejora del Versa 2, con funciones muy esperadas por los usuarios y que ponen a este reloj verdaderamente a la altura de los mejores: GPS integrado con mapa de intensidad, Minutos de Zona Activa, altavoz para llamar y peticiones a Alexa o Google Assistant; además de todo lo ya conocido: 6 días de batería, resistencia al agua, modos de ejercicios, medición del sueño, pantalla siempre encendida… 

Fitbit Versa 3 | Foto: Fitbit Prensa

Su precio será de 230 euros y se venderá en dos colores, negro y dorado, con un montón de pulseras accesorias que se pueden compra en la web de Fitbit por precios que empiezan en los 30€. Todos estos accesorios son comunes con el Fitbit Sense y son intercambiables. 

Por otro lado, Inspire 2 es la pulsera más económica de Fitbit. Costará 100 euros y simplifica su uso a la monitorización del ejercicio diario: los pasos, calorías, Minutos en Zona Activa y entrenamientos, el ritmo cardíaco y el sueño; a la par que muestra notificaciones breves de nuestro móvil y usa su GPS para crear mapas de los entrenamientos. A mi personalmente me encanta este formato por lo cómodo y discreto que resulta, mientras que, en mi caso, sigue ofreciéndome la gran parte de la información de deporte que necesito. Se venderá solo en color negro, pero con una gran variedad de pulseras de colores y de muchos materiales, como el acero inoxidable o el cuero. 

Corredores con el nuevo Inspire 2 | Foto: Fitbit Prensa

Fitbit Premium, o cómo hacer dinero hasta de las piedras 

No es ningún secreto que Fitbit ha pasado años muy complicados, reduciendo sus ingresos y ventas, lanzando productos de precios altos con poca innovación y mientras que la competencia les arrollaba, literalmente. Desde la polémica compra por parte de Google y su inversión económica, ahora en el foco de investigación de la Comisión Europea, no les ha ido nada mal y el objetivo ahora está en hacer dinero hasta de las piedras. Eso justo es Fitbit Premium, que está disponible en Estados Unidos por 8 dólares al mes y llegará a España a finales de septiembre. 

Monitorización de Sueño Avanzada con Fitbit Premium | Foto: Fitbit Prensa

Sencillamente, esta suscripción permite acceder a más datos que le reloj es capaz de recoger y contextualizarlos. A mí, personalmente, me parece una locura cobrar por explicarle al usuario unos datos que su reloj, por el que ya ha pagado, recoge. Fitbit Premium une los datos de sueño, ejercicio y ritmo cardíaco para ofrecer una visión más en profundidad del estado de salud de cada persona y ofrecer recomendaciones para mejorarlo. Por ejemplo, si quieres ver tu medición oxígeno en sangre (SpO2) no puedes hacerlo en la versión gratuita de la app (solo las variaciones durante la noche), mientras que con Premium puede ver las respiraciones por minuto o las variaciones de Sp02 a lo largo de todo el día. Esto también aplica a otras funciones como la temperatura de la piel o datos adicionales sobre el pulso que el nuevo sensor PurePulse 2.0 es capaz de tomar, como el tiempo entre latidos. 

Al mismo tiempo, han mejorado el software de sus smartwatches para volverlo más visual y fácil de manejar. Me gusta mucho la nueva estética, más integrada con el diseño, iconos más grandes y coloridos  y con menos información que moleste, yendo esencialmente a lo importante. Y sigue incluyendo una tienda de aplicaciones y widgets con nuevas funciones, creadas por ellos y por terceros; a la par que cientos de esferas de reloj que se pueden personalizar. Por otra parte, Fitbit Sense y Fitbit Versa 3 también son compatibles con Fitbit Pay para hacer pagos con tarjeta desde el reloj. 

Un sabor de boca agridulce: muchas expectativas, pocas novedades 

Fitbit es, ha sido y será una de mis marcas favoritas. Soy usuario del iPhone, pero me encanta OnePlus y sería mi elección si me pasase a Android. Algo así me pasa con ellos. Soy usuario del Apple Watch, pero lo fui de Fitbit durante muchos años y lo volvería a ser sin dudarlo si algún día cambiase de compañero de muñeca. 

Pero ese amor y cariño a la compañía no justifica que este lanzamiento, por el que yo tenía un increíble hype, me haya dejado un sabor de boca agridulce. Me gusta el producto, tengo unas ganas increíbles de probarlo y tenerlo puesto en mi muñeca unos días. Pero al mismo tiempo, siento que Fitbit se está quedando atrás y no han lanzado nada realmente innovador para competir contra el Apple Watch. Los EGC llevan dos años en Apple, las variaciones de ritmo cardíaco ni se sabe, las tendencias de actividad son gratuitas para todos los usuarios de Apple, mientras que en Fitbit hay que pagar Premium para ver nuestra mejora a lo largo de los meses. Son demasiados peros, y la competencia aprieta más que nunca. 

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